
Los primeros asentamientos humanos en la zona son fenicios y romanos, si bien no llegan a constituirse en verdaderos núcleos urbanos hasta la época musulmana, en la que existía una población muy numerosa ligada principalmente a la minería. La villa de Los Marines responde al tipo ""strassendorD es decir, poblaciones nacidas de un cruce de caminos.
Con la conquista del valle del Guadalquivir por pone de la monarquía castellana, las poblaciones musulmanas de la Sierra de Huelva permanecieron en las tierras de sus antepasados. Pero ante la presión de que eran objeto, tanto por pone portuguesa como castellana, decidieron entregarse a Fernando III. La sublevación mudéjar de 1264 hará que la situación cambie, ordenándose la expulsión de toda la población mudéjar de Andalucía. Todo esto supone el casi total abandono de los núcleos urbanos de la zona de la Sierra de Huelva.
A partir de los siglos XIV y XV, el repoblamiento general de la sierra por castellanos y leoneses y la conversión de la zona en un inmenso pastizal, provocará el nacimiento y regeneración de los núcleos urbanos de la comarca. Los Marines fue repoblado con gentes venidas del Valle del Sil, proviniendo posiblemente su nombre de los hermanos Marín, como promotores de esta repoblación. Pero existe otra teoría que hace derivar su nombre de la tribu beréber ""Merine", hecho que no está comprobado.
En la segunda mitad del siglo XVIII el crecimiento demográfico, la destrucción de gran pone del Patrimonio Artístico debido al terremoto de Lisboa de 1755 y el poder económico de la Iglesia originan que por pone de ésta se construyan y reconstruyan en la zona nuevos edificios como ocurre en 1768 con la Iglesia Parroquial Nuestra Señora de Gracia. Es en esta fecha cuando Carlos III concede a Los Marines su independencia de la villa de Aracena.
En 1810 la población fue saqueada por las tropas francesas y además sufrió posteriormente dos epidemias de cólera que la diezmaron. Desde entonces hasta nuestros días su historia no hace más que confirmar la regresión económica de toda la zona. Tan solo el auge del turismo rural en la comarca ha hecho revitalizar la economía de este municipio.
Los Marines es uno de los 31 municipios que forman la comarca de la Sierra de Aracena, encontrándose a 4.8 kilómetros de Aracena, capital de la comarca.
Geológicamente toda esta zona está compuesta por suelos en general pobres y esqueléticos, aunque existen aguas permanentes debido a la existencia de abundantes calizas. La parte de la Sierra de Aracena más próxima a Los Marines está constituida por materiales de carácter cristalino, con afloraciones de pizarras talcosas y micacitas, teniendo el relieve más accidentado de toda la sierra onubense. Aquí es donde se encuentran las altitudes máximas, rebasándose los 1000 metros. La temperatura media anual de la zona es del orden de 14.° C, con mínimas poco pronunciadas y que en pocas ocasiones llegan a los 0.° C. Es la zona de mayor media pluviométrica de toda la provincia, variando entre los 1.000 y 400 milímetros/año. La vegetación consta de repoblaciones importantes de pinos y eucaliptos aunque sin olvidar los castaños.
El término municipal de Los Marines se encuentra en pleno centro de la comarca de la Sierra de Huelva. Su posición exacta viene determinado por las magnitudes: Latitud 37.° 54' 25", longitud 2.° 56' 10" y altitud geodésica 721,58 metros. Sus límites geográficos son al norte el municipio de Cortelazor, al este Aracena, al sur Linares de la Sierra y al oeste Fuenteheridos y Castaño de Robledo. La superficie de todo el municipio es de 9,89 kilómetros cuadrados, el menor de toda la provincia de Huelva, representando el 0,75 por 100 de la comarca y el 0,05 por 100 de toda la provincia. Su población actual es de unos 355 habitantes, constituyendo una densidad poblacional de 0,35 habitantes por hectárea.
El municipio se encuentra atravesado por la Carretera Nacional 433 de este a oeste, dejando unos 4 kilómetros de su recorrido dentro del término y pasando tangente al núcleo urbano. La economía del municipio se basa principalmente en la producción de castañas y en menor medida en la cría de ganado porcino. Existen 492 hectáreas de castaños y 78 hectáreas de pequeñas huertas de frutales y hortalizas. También se pueden encontrar olivares y alcornocales. Destacar que también existe la industria relacionada con la cantería de piedra.
Más del 85 por 100 de la población se dedica a las actividades primarias. Además, hay un predomino de la estructura minifundista de pequeñas y medianas explotaciones en régimen de propiedad. Finalmente, conviene destacar que el municipio cuenta con atractivos suficientes, especialmente paisajísticos, como para desarrollar una actividad turística de relevancia.
E1 acceso general al núcleo se produce a través de la travesía de la carretera N433 de Sevilla a Lisboa, convirtiéndose en la calle Isaac Peral. Los espacios libres quedan conformados mediante calles y placitas iregulares que se generan con el cruce de vías y caminos y que se adaptan a lo desigual del terreno. La calle tiene una buena amplitud, con trazado orgánico que aunque se adapta a las condiciones topográficas busca la linealidad de la vía. En muchas de estas calles se mantienen los pavimentos tradicionales: Chinos, lajas de piedra, adoquines, etc.
Con independencia de estos tipos fundamentales de viario, aparece una nueva trama complementaria, de trazado más confuso, y que tiene su origen en la necesidad de establecer conexiones entre las traseras de las edificaciones. Son las vías pecuarias y los caminos de servidumbre entre propiedades. Bordean el casco urbano consolidado, conectándolo con el entorno más próximo.
En referencia a los espacios públicos, hay que citar en primer lugar la Plaza de Carlos III, en el centro del núcleo, generada como confluencia de tres ejes, los cuales forman el propio núcleo urbano. Estos lo constituyen la calle Fuente, la calle Iglesia y la calle Olivo. La plaza cuenta con unas excelentes condiciones topográficas, posicionales y dimensionales, así como de muy buenas vistas urbanas. Tiene forma triangular y se resuelve el espacio peatonal mediante una plataforma central elevada a manera de plaza salón dotada de un cierto carácter culto, convertida en lugar comunitario de encuentro, de mercado ambulante o de celebración de fiestas y espectáculos.
Otro espacio significativo es el que está situado en la unión del eje básico central de la calle Fuente con la calle Isaac Peral, lugar donde se disponen elementos de uso cotidiano de la población como son un lavadero público, una fuente y una zona de juego de niños.