
Isla Cristina es una población fundada por pescadores catalanes, en concreto por Arnau, de Canet de Mar, patrón de pesca, que se estableció allí en 1756 y le siguieron otros catalanes del Principat y Valencia. En 1757, Josep Faneca, de Mataró, que era el único habitante ya que los demás estaban ausentes, descubrió agua potable.
El primer almacén lo construyó Antón Salerich. Los nombres de muchos alcaldes reflejan el origen catalán de la población (Antoni Roselló, Joan Martí, Joan Travé...).
En esta época la llamaban Figuereta o Higuerita, en referencia a una pequeña higuera próxima al pozo de agua potable. Se convirtió en municipio, tomando la capitalidad del antiguo municipio de La Redondela en 1802, y toma el nombre de Isla Cristina (por la Reina) el 29 de enero de 1834 por la ayuda que aportó ésta tras
una gran epidemia de cólera en el siglo XIX. La ciudad fue prosperando progresivamente y actualmente su población es netamente andaluza.
La ciudad antigua se encuadraban en torno a las estrechas calles que desembocan al Muelle y lo que ahora son la Plaza de las Flores y el Paseo de las Palmeras. En su patrimonio destaca la Iglesia de los Dolores, con importantes pasos de Semana Santa en su interior.