Historia de Calañas

No podemos atestiguar sobre fecha concreta de cuando fue fundada Calañas, pero en varias ocasiones se han citado datos o narrado hechos relativos a la antigüedad de nuestro pueblo.

Dice Don Pedro Ortíz Guerrero, apoderado del Ayuntamiento de Calañas en Sevilla en los años 1.816 - 1.817 en un manuscrito:

" No hay tradición de la fundación del pueblo, pero se cree que sería más antiguo que Niebla, y que Sevilla la Vieja, fundada en Santiponce, porque según se evidencia de las Andalucías en toda su circunferencia de batimientos del mar, arenas, conchas de ostiones y viveros de mariscos, principalmente en las alturas de Bonares al frente de Niebla, prueban que estuvieron inundadas de mar todas sus tierras muchos siglos antes o después del Diluvio, y Calañas no. En el tránsito de Calañas a Sevilla, entre el río Tinto y el Odiel, hay unos largos arenales que prueban haber estado inmediato el mar océano."

" Podrá decirse con sobrados fundamentos que Calañas fue la muy célebre y antigua Cunistorris, denominación que el escritor de Trigueros Don José Sousa quiso apropiar a su patria, sin reflexionar que en aquel tiempo, si no estaba sumergida en la mar, al menos sí lo estaban la mayor parte de sus terrenos, porque Niebla, que está a más altura y a orillas del río Tinto, en la puerta que tiene tapiada en la Huerta de RRPP Dominicos, hay un muellecito de ladrillo que servía de embarcadero, probando así que dicho río era navegable, y estando Trigueros entre Río Tinto y Río Odiel que entran juntos en la barra de Huelva, en el mar Océano, es muy verosímil que los terrenos de Trigueros fuesen inundados por dichos ríos con las crecientes del mar, no pudiendo haberse fundado allí población alguna.

Su etimología lo dice : Cunis Torris : son dos cunas torcidas, esto es, dos descansos, que son los que tiene y quedan demostrados entre sus montes, y torcidos porque forma un medio círculo el pueblo entre el Peñón Grande, que mira al Cabezo del Andévalo, con el Castillo que mira al Oriente, y sigue al collado, y éste al Peñón del Morante......."

Que fue antiquísima lo prueba que una de sus calles principales, donde está el Beaterio, la llaman Calle Manefique (Benefique), término árabe o mosáico o hebreo. "

Argumentos de Don Rodrigo Amador de los Ríos admirado por la proporción magnífica del templo de Calañas, publicados en la Revista de la Hdad de la Virgen de la Coronada de 2006 por Don Rodrigo Tejada Romero en relación con la antigüedad de Calañas, entre otras cosas dice:

" La única memoria, pero memoria interesante, que sorprenda en aquella iglesia suntuosa, aparece oculta casi, y pintarrajeada en el ángulo derecho interior de la puerta meridional de la Epístola. Es un capitel visigodo de gran tamaño, vaciado, que hace oficio de pila para el agua bendita, y cuyas labores estragadas desfigura más la pintura que la cubre. Hallado probablemente en la misma iglesia, con ocasión quizás de la reconstrucción o reforma del edifcio en el siglo XVII, testimonia de la presencia de los visigodos en Calañas, y acaso figuró en el templo que convirtieron los musulmanes en mezquita".

El lugar de Calañas fue habitado por fenicios, griegos, cartagineses y árabes. Fue conquistada a éstos por el Gran Maestre de la Orden de Santiago por el Capítulo de Mérida y al servicio de Alfonso X de Castilla, el portugués Don Pelayo Pérez Correa, que la puso bajo el patronato de aquella Orden.

Una vez finalizada por Alfonso X el Sabio la conquista del sudoeste español, se seleccionaron como cabeceras de comarca, cuatro poblaciones de la provincia de Huelva: Ayamonte, Gibraleón, Huelva y Niebla.

En el año 1.282, Alfonso X, dio a la villa Carta Puebla( documento en que un soberano fija las condiciones a que han de sujetarse los habitantes de un lugar, sobre todo para favorecer su repoblación) y el título de Muy Leal, privilegio confirmado más tarde por Enrique II cuando se crea el Condado de Niebla. Estos datos aparecen en copias de documentos que se conservan en el Archivo General de Simancas, Sección de Hacienda.

Hacia 1.283, Alfonso X el Sabio, concede a su hija Dª Beatriz, reina de Portugal, los territorios de Niebla, Huelva y otros del Concejo de Sevilla.

El antiguo reino almohade de Niebla queda organizado como Concejo, a la vez que el territorio se deslindaba, comprendiendo las poblaciones de: Trigueros, Beas, Rociana, Villarrasa, Bonares, Lucena, Alájar y el Campo de Andévalo, extensa comarca que comprendía los municipios de Alosno, Puebla de Guzmán, Paymogo, El Almendro, Villanueva de las Cruces, Cabezas Rubias, Santa Bárbara y Calañas (tierras comuneras del Condado).  

Durante la guerra civil que se originó en Castilla en la segunda mitad del siglo XIV entre las facciones de D. Pedro el Cruel y su hermano bastardo, Enrique de Trastamara, Niebla, lugar de realejo, combatió en las filas del rey. Muerto éste, Enrique de Trastamara ocupó el reino de Castilla con el nombre de Enrique II, apodado "El de las Mercedes".

En 1.369, D. Juan Alonso Pérez de Guzmán, señor de Sanlúcar de Barrameda, que había tomado partido por Enrique de Trastamara en la anterior guerra civil, se había casado con Doña Juana de Castilla, sobrina del rey, y recibiendo como dote la villa de Niebla y la totalidad de sus tierras, además del título de Conde Niebla y Calañas, en detrimento de los caballeros que habitaban aquellos lugares, que se vieron obligados a emigrar a otras tierras.

La donación de Niebla a Don Juan Alonso Pérez de Guzmán, venía acompañada del título de Condal, y la anexión de un gran señorío jurisdiccional integrado por bastantes aldeas, entre las que se encontraba Calañas. Como los restantes lugares del condado, eran gobernados por un cabildo, formado por dos alcaldes pedáneos, cuatro regidores y un síndico procurador, todos sometidos al corregidor de Niebla . El duque de Medina Sidonia percibía las rentas, y participaba en los diezmos eclesiásticos.

Aproximadamente a finales del siglo XVIII, se le concede a Calañas el título de Villazgo.

 
 
   
   
 
Calañas
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Escudo: Medio cortado y partido, primero, de gules, castillo de oro aclarado de azur y mazonado de sable; segundo, de plata, león rampante de púrpura, linguado y uñado de gules; tercero, de azur la cruz santiaguista de gules, fileteada de oro, acompañada en lo alto de un creciente ranversado de plata y surmontado éste de tres estrellas de ocho punta, de oro y puestas en faja y, en lo bajo, de un creciente de plata.

Al timbre: corona real cerrada.

Superficie: 283 Kms².
Distancia a la capital provincial: 64 kms.
Alt. sobre nivel mar: 291 ms.
Población: 4.478 p.
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